Te lo pregunto ahora

Te lo pregunto ahora
porque después no sé
si tendremos el tiempo.
Cuánta calma has gastado
en enfados por cosas
que no valen lo actuado?
Cuántos pasos perdidos
deambulando caminos
que sabías absurdos?
Cuánta brisa has obviado
antes que una tormenta
maltratara tus velas
sin un previo recado?
Cuánta risa esbozada
cuántos ojos ansiosos
y silencios de esperas
se han marchado sin eco,
sin que tú lo notaras?
Es un tiempo propicio
para pensarlo, creo,
y así darle a las horas
su valor verdadero,
más allá de la suerte,
del destino
o el empeño.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Darse cuenta